Análisis de la violencia psicológica desde una perspectiva de género


Mujer-Violencia

El maltrato psicológico se basa en comportamientos ejecutados desde una posición de poder y encaminados a desvalorizar, producir daño psíquico, destruir la autoestima y reducir la confianza personal de quien lo recibe. Su padecimiento lleva a la despersonalización, al mismo tiempo que genera dependencia hacia persona que los inflige. El maltratador se vale para ello de críticas destructivas (a veces violentas, a veces sutiles disfrazas de burlas o bromas),  ninguneos, ridiculizaciones, manipulaciones, silencios, refunfuños, indiferencias, frialdades y desprecios.

En la esfera de lo privado, aunque los hombres también lo sufren, las mujeres son las víctimas mayoritarias. Se produce asimismo en la relación de los padres con lxs hijxs, en la que se ha detectado un incremento del maltrato de los hijos hacia sus progenitores, consecuencia de una educación cada vez más permisiva y del uso de la violencia, tanto física como mental, en la resolución de los conflictos del mundo de los adultos. En el ámbito público, el maltrato psicológico está presente en el mundo laboral, el conocido como “mobbing”, y en el escolar, el llamado “bullying”.

Estos ataques sutiles, no son tan visibles ni manifiestos como los físicos. De hecho, en muchas ocasiones la propia víctima no es consciente de ellos hasta que sufre una agresión corporal, pero sus consecuencias pueden ser más graves y duraderas con el tiempo. Las agresiones continuadas, tanto verbales como no verbales (el silencio, la indeferencia, la frialdad, los gestos…), crean una relación siniestra de codependencia.  La víctima porque estando sola siente que no es nadie y el miedo y la angustia la paralizan; y el que maltrata, porque se siente que es alguien a través del poder y la dominación que ejerce. La situación de codependencia es tal que la víctima termina protegiendo y disculpando al maltratador. Recorre hasta ahí un proceso destructivo en el que va perdiendo la confianza en sí misma y la capacidad de respuesta, se va anulando y en muchos casos, va interiorizando que de allí no se sale y abandona toda esperanza. Este fenómeno se estudia bajo los nombres de síndrome de Estocolmo y síndrome de indefensión aprendida.

Poder asimétrico

En la raíz de la violencia contra las mujeres se evidencia la asimetría de poder que ha propiciado el sistema patriarcal y machista imperante, y que ha llevado a un abuso con la persona más desfavorecida en este esquema, la mujer.

Por ello, los expertos inciden en no presentar el problema como si fuera “de las mujeres”, ya que si bien son ellas quienes los sufren, se trata de una dificultad de la que los hombres han de ser conscientes y deben tratar de superarla.

Aquí presentamos algunas de las conductas utilizadas para lograr la sumisión y el control:

Falta de respeto.

No escucha, no responde, manipula la interpretación de tus palabras, se burla de tus opiniones.

Abuso de autoridad.

Te manda a callar, te infantiliza, te dice que tus opiniones y planteamientos no valen, te ignora, te castiga con el silencio, siempre es él quien se aleja, te da o niega el derecho a expresarte.

Incumplimiento de promesas.

No respeta los acuerdos tomados, o  niega haberlos tomado, no asume su responsabilidad, colabora poco o nada en los quehaceres domésticos.

Tiranía emocional.

No expresa sentimientos, no respeta tus sentimientos ni necesidades, o directamente los ignora.

Maltrato verbal.

Burlas y observaciones humillantes sobre el físico, la edad, la falta de atractivo, sobre la inferioridad intelectual o la incompetencia, a menudo se suelen alternar con elogios y bromas. Con el tiempo esta humillación continuada destruye la autoestima y afecta seriamente la dignidad de la mujer.

Insultar y manipular tachando a la mujer de problemática, loca, exagerada, estúpida, inútil… para hacerla sentir culpable y responsable de todos los problemas. Es muy común que esto se utilice en medio de un conflicto, y especialmente para desviar la atención ante un reclamo de ella como; quejas por la sobrecarga doméstica y cuidado de los hijos, mentiras, faltas de respeto, infidelidades, etc, y que ella se sienta culpable y desista en sus peticiones.

Reprobaciones que conllevan a la indefensión.

En la misma línea, la desautorización, desvalorización y devaluación de las opiniones de ella que generan sentimientos de inferioridad.

Culpar a la mujer de todo lo que sucede mientras él siempre adopta una actitud de mártir.

Mientras se otorga así mismo una indulgencia excesiva por sus equivocaciones, mentiras, etc.

Paternalismo, desde el que se trata a la mujer como si fuera una niña, como alguien incapaz de entender, razonar , o decidir por sí misma.

Retrato de una mujer objeto de maltratos psicológicos

Síntomas y manifestaciones

  • Dolores de espalda y articulaciones.
  • Irritabilidad.
  • Dolores de cabeza.
  • Disfunción gastrointestinal.
  • Amenorrea, dismenorrea y sangrado entre períodos.
  • Insomnio.
  • Fatiga permanente.
  • Apatía.
  • Sequedad de la boca.
  • Tristeza, ánimo deprimido y ganas de llorar sin motivo aparente.
  • Ansiedad y angustia.
  • Sentimientos de impotencia y de banalidad.
  • Rabia y rencores reprimidos.
  • Miedos de confrontar al opresor por temor a que sus ideas sean objeto de burla.
  • Indecisión.
  • Explosiones de cólera sin provocación y sin justificación alguna.
  • Inapetencia sexual.
  • Depresión crónica.

Actitud

  • Sensación de lástima y de vergüenza.
  • Sentimiento de culpa.
  • Falta de iniciativa para avanzar en la vida.
  • Dudas de la capacidad de poder vivir fuera del ámbito del atormentador.
  • Temor generalizado.
  • Mantenimiento de una mirada huidiza.
  • Dejadez social y escasez comunicativa: explicaciones vagas y confusas.
  • Temor de ser criticada por ser débil.
  • Arrepentimientos por no actuar antes y abandonar al opresor, años atrás.
  • Evasión de situaciones sociales.

En resumen

El maltrato psicológico hacia la mujer, corre un curso paralelo al de la historia del machismo universal. Y no será, hasta que las mujeres se emancipen psicológica y financieramente, que los hombres débiles e inadecuados, dejarán de saciar sus apetitos neuróticos en ellas.

Bibliografía

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Dr. Luis Bonino, experto en masculinidades. Micromachismos, la violencia invisible en la pareja.

Martin Seligman, Indefensión Aprendida.

Dra. Robin Noorwood, Mujeres que aman demasiado

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Acerca de ADMINISTRADORAS

Hacemos activismo por los derechos humanos, especialmente en el área de igualdad/feminismo y derechos de lxs niñxs, donde llevamos colaborando más de 13 años abarcando temas como; violencia y desigualdad de género, violaciones, sexismo, masculinidades, trata de personas con fines de explotación sexual, abuso infantil y pederastia, así como salud sexual y psicología con perspectiva de género. Esperamos que el blog les resulte interesante. Podéis mandar comentarios o sugerencias a: plataforma.antipatriarcado@gmail.com Nuestra página de facebook es: https://www.facebook.com/PlataformaAntiPatriarcado?ref=hl ¡Saludos!
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